Las mujeres hemos sido parte fundamental en el crecimiento y desarrollo de la economía desde siempre. En esta ocasión no quiero hacer mención de las aportaciones a la industria, la educación, el comercio y todos los ámbitos en que el desempeño de la mujer ha marcado el rumbo, ha cambiado la historia, porque en ello nos podemos distraer demasiado y este no es el objetivo del blog. Solo quiero hacer un marco de referencia sobre las mujeres en la economía en los últimos años.



De acuerdo al Censo de Población y Vivienda de 2020, en México, de los 126 millones de habitantes, 64.5 millones son mujeres, mientras que la población masculina alcanza los 61.5 millones; es decir que, del total de la población, las mujeres representamos el 51.2%, mientras que los hombres representan el 48.8% restante.

Las mujeres tenemos una alta participación laboral en el comercio, sector que más aporta a la economía mexicana. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) las mujeres somos mayoría en comercio, servicios sociales y restaurantes y servicios de alojamiento. Mientras que en la construcción la participación es más baja (4%).

Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la revista Expansión Mujeres hizo un análisis respecto a las mujeres y la economía actual, en donde reconoce que, con respecto al 2010, las mujeres tenemos mayor acceso a la educación.



De acuerdo con cifras del INEGI, el 39% de las mujeres mayores de 25 años se desempeñan en puestos directivos de los sectores público, privado y social. Las mujeres son propietarias de un tercio de los establecimientos micro, pequeños y medianos de manufacturas, comercio y servicios privados no financieros. Mismas propietarias que a su vez contratan más mujeres para trabajar y proporcionalmente dan mayor estabilidad a sus trabajadores.

Por otra parte, las mujeres que trabajan de manera independiente lo hacen desempeñándose en actividades de comercio, restaurantes y otros servicios.

Con respecto al hogar, el INEGI señala que 17.9% de los hogares en México están compuestos por una mujer sin pareja y con hijos, siendo en promedio 2.1 hijos.

Mientras escribo este blog, he consultado varias fuentes de información y he notado que muchos encabezados son tendenciosos con respecto a reflejar una situación negativa de la incursión de las mujeres en el mundo laboral; sin embargo, si revisamos las cifras reales del INEGI podemos encontrar que los números ofrecen una descripción de lo que sucede en la actualidad.

Independientemente del área en donde te desempeñes, esta breve revisión te puede servir como inspiración para investigar más a fondo sobre este tema.



Si la población de mujeres en México (y en el mundo) es más que la población masculina, si somos suficientemente hábiles para desarrollarnos en cualquier área, si somos tan capaces, solidarias, fuertes, ¿por qué financieramente no te has desarrollado como lo habías soñado? ¿o acaso es que ni siquiera lo tienes claro? Éstas preguntas son incómodas pero necesarias.

Probablemente exista un pequeño porcentaje de personas a quienes definitivamente por circunstancias extremas, no han tenido oportunidades que le lleven a tener una mejor calidad de vida a pesar de los esfuerzos, el conocimiento, las ganas y la necesidad. Y lo entiendo porque sé qué es estar en esa situación.

También sé que existen aquellas personas que me podrán decir que los hombres ganan más, contratan mas hombres o cualquier otra cosa que tenga que ver con eso. Y sí, creo que sí pueden existir esos casos, pero eso era más común de ver en décadas pasadas. Actualmente las leyes, las organizaciones y nosotras mismas nos defendemos a través de nuestras capacidades y también nos consta que, por ejemplo, para ciertos puestos se requiere de las capacidades de una mujer más que las de los hombres por el orden, el detalle, el empeño y muchas mas características que podríamos seguir enlistando.

A pesar de esas dos justificaciones, existe un gran número de personas que no entran en las circunstancias arriba mencionadas y que, por malas decisiones, mala información, poca educación financiera, terminan repitiendo círculos viciosos. Pagando cuentas interminables, hundiéndose en depresión o estrés, enfermedades derivadas de la situación financiera en la que se encuentran. Y lo sé porque también sé cómo se siente estar ahí.

Nos podemos justificar de mil maneras, podemos cargar con máscaras, pero la realidad es que podemos estar mejor, alcanzar un mejor nivel de vida, encontrar el camino correcto.

Te invito a que sigas educándote financieramente, esto nunca termina. Te puedo asegurar que no es fácil, pero es un camino que vale la pena recorrer. Y que más vale ahora, que nunca. Porque si no decides iniciar hoy, dentro de 5 años te vas a arrepentir de no haberlo hecho. Y si crees que ya es demasiado tarde, te lo repito: nunca es tarde para decir HOY ES EL DÍA PARA MEJORAR.

La educación financiera no es la llave mágica del tesoro, no es “una sencilla aplicación que te hará ganar millones en dos días”, esas cosas no existen. Pero sí existe el progreso, las metas, los objetivos.

La capacidad, la actitud, la aptitud ya las tienes. Nada puede salir mal. No tienes nada que perder.

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Referencias

Cañas, G. (25 de enero de 2021). La población mexicana asciende a 126 millones de habitantes: Inegi. EXPANSIÓNpolítica. Obtenido de https://politica.expansion.mx/mexico/2021/01/25/la-poblacion-mexicana-asciende-a-126-millones-de-habitantes-inegi

Expansión Mujeres. (8 de marzo de 2921). Las mujeres en la economía mexicana: más efectivas, pero con menor influencia. Expansión Mujeres. Obtenido de https://mujeres.expansion.mx/actualidad/2021/03/08/mujeres-economia-mexicana-efectivas-pero-menor-influencia

Rosales Contreras, R. (11 de marzo de 2020). Mujeres, pilares económicos en las entidades del país. El economista. Obtenido de https://www.eleconomista.com.mx/estados/Mujeres-pilares-economicos-en-las-entidades-del-pais-20200311-0028.html