Previamente hemos revisado los conceptos de educación, finanzas, educación financiera, empoderamiento [mismos que puedes visitar y conocer haciendo click en cada una de esas palabras] de una manera práctica y sencilla. En esta ocasión revisaremos la relación que existe entre la educación financiera y el empoderamiento de la mujer.



Antes que todo, déjame decirte que la educación financiera sirve como herramienta para lograr el empoderamiento de cualquier persona, familia, empresa (de cualquier tamaño) y organización de cualquier tipo; sin embargo, este blog se enfoca en las mujeres por las razones que a continuación describiré.

La mujer ya es poderosa por sí misma. Somos quienes, por naturaleza, tenemos la capacidad de traer nuevas vidas a este mundo, comprometemos la propia. Aunque puede parecer que estoy hablando en forma muy general, entiendo que las mujeres toman al día de hoy papeles muy importantes en diversos aspectos. Somos estudiantes, profesionistas, amas de casa, cabezas de familia, emprendedoras, compañeras, amigas, amantes y todas las actividades que realizas, juntas, al mismo tiempo o no. Todo eso que eres ¿podrías enlistarlo?


Somos las encargadas de administrar la casa, de hacer rendir el dinero, salimos a trabajar, a ganar, a festejar, a
conocer el mundo y a que el mundo nos conozca.

Voy a poner un ejemplo sencillo. Si tuvieras que llevar arena desde un montón a otro ¿Cómo lo harías? ¿llevarías por puños, en una bolsa, en una carretilla, en un camión? ¿Qué herramienta utilizarías? ¿tus propias manos, una pala, una retroexcavadora? Quizás no te verás en una situación real como esta, pero ese traslado de arena es tu trabajo diario, sea cual sea. Lo que quiero enseñarte es a usar las herramientas que te facilitarán llevar la arena de un montón a otro, porque puedes hacer un trabajo duro e infructífero. O que implique un esfuerzo sobrehumano y que otra persona lo puede lograr más rápido porque sabe usar las herramientas, mientras que tú todavía no sabes ni agarrar la pala.



Otra cosa que debes saber es qué camino prefieres tomar y a dónde te lleva. ¿sabes a donde vas? ¿Qué tan amplia es tu visión? ¿estás preparada estás? ¿sabes cómo es el camino? Y ¿si surge un imprevisto?

No me gusta saber de una mujer a quien le pagan todo, la que estira la mano, la que no sabe que por sí misma es capaz de hacer todo lo que se imagina. Incluso físicamente podemos rebasar nuestras propias expectativas, y cuando lo descubres sientes ese empoderamiento.

No me siento superior a nadie, no me siento inferior a nadie, no soy más que un hombre, no soy menos que un hombre, no compito con otras mujeres. Yo soy. Y si me voy a comparar con alguien, lo haré conmigo.

Que no te importe si a tu excompañera de secundaria le está yendo de maravilla, según sus publicaciones de Instagram, no te puedes comparar con nadie porque nadie ha vivido lo mismo que tú.



¿Por qué te digo todo esto? La educación financiera te guiará para alcanzar por ti misma el empoderamiento en el área financiera, porque, como vimos en el blog anterior sobre empoderamiento, existen varios tipos. Y, sin duda, al vivir en un sistema en que las finanzas sí son muy importantes, tenemos que conocer las herramientas que nos acompañarán en el camino para limpiarlo con menos esfuerzo, con información, con conocimiento de lo que nos podemos encontrar más adelante, con visión de futuro.

Ese es el empoderamiento que te puede dar la educación financiera. Si quieres ahorrar, si ya tienes un ahorro, si quieres emprender o ya eres emprendedora, si quieres controlar tus gastos, administrarlos mejor, cometer menos errores financieros, si tienes una deuda con la quieres terminar, si quieres salir de esa maldita tarjeta de crédito que no te deja respirar, si quieres tomar mejores decisiones financieras, si quieres tener un mejor nivel de vida, estás en el lugar correcto. Estás en el camino correcto. El primer paso ya lo has dado y te felicito por tu decisión.

Si todavía tienes duda de cómo se puede obtener empoderamiento te pido que visualices en este momento el error financiero que te molesta y te está incomodando ahora mismo. Eso que te persigue como un monstruo hecho de billetes y monedas sucias con lodo verde y podrido, imagina lo mas asqueroso y desagradable que puedas.  Y te viene persiguiendo desde hace cuánto.



Te ha golpeado, pisoteado, escupido y estás más que molesta. Has hecho de todo para liberarte de él, pero no has tenido éxito, no te deja ni un minuto en paz. Llegaste a un momento del camino decisivo. Volteas y le haces frente, sabes que la pelea no será fácil. Combates con inteligencia y astucia, porque así siempre lo has hecho, pero ahora estás más preparada.

Logras herirlo y cae, pero sigue dando batalla. Estás a punto de vencerlo, pero también estás a punto de darte por vencida. Y por suerte, muy cerca de ti, encuentras el arma más letal para ese monstruo, encuentras el punto débil y terminas con él. Entre luces increíbles que desprenden tú y él. Y sin darte cuenta, ese monstruo se convirtió en un montículo de todas las cosas buenas que siempre has querido para ti, para tu familia, para tu vida, para lo que te has esforzado. Y estás ahí, parada en la cima de todo aquello, cansada, feliz, radiante como siempre, convencida e incrédula de que por fin lo lograste.

Ese poder que recorre tu cuerpo, esa satisfacción ese es el empoderamiento y el arma letal que usaste fue la educación financiera.



Así te quiero ver, así quiero que te sientas. Es un camino que hay que recorrer. 


¡Muchas gracias por visitarme! 

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